Muchos creen que el sabor del chocolate nace en la fábrica, pero los expertos saben que el verdadero carácter se define en el origen. En Bean Cacao Export (BCEX), aplicamos protocolos de fermentación controlada que transforman los precursores del sabor dentro del grano, elevando el cacao ecuatoriano a su máxima expresión.

¿Por qué la fermentación es el paso crítico?

Al momento de la cosecha, el grano de cacao está rodeado de un mucílago dulce. Sin una fermentación técnica, el cacao simplemente sería amargo y astringente. En nuestros centros de acopio, monitoreamos tres variables críticas:

  1. Temperatura: Controlamos el calor natural generado en los cajones de laurel para asegurar que alcance los niveles óptimos (entre 45°C y 50°C).
  2. Volteo Técnico: Realizamos remociones precisas para oxigenar la masa de cacao, garantizando una fermentación homogénea.
  3. Tiempo: Cada lote tiene su propio ritmo. Dependiendo de si es un varietal nacional o una mezcla seleccionada, el proceso puede durar de 4 a 6 días.

Trazabilidad: Del lote a la exportación

En Bean Cacao Export no solo entregamos sacos de cacao; entregamos certidumbre. Cada lote exportado cuenta con una ficha técnica que detalla el grado de fermentación (corte de prueba) y los niveles de humedad (estándar del 7%). Este rigor técnico es lo que permite que nuestros clientes internacionales obtengan notas consistentes de jazmín, mora y nueces en cada embarque.

El secado solar: El toque final

Posterior a la fermentación, el cacao se somete a un secado lento en marquesinas solares. Este método evita que el grano se “selle” prematuramente, permitiendo que los ácidos volátiles escapen y el sabor se refine de forma natural.